El desarrollo del embarazo

TU BEBÉ POR ETAPA

A diferencia de tu panza que crece poco a poco y su cambio diario es casi imperceptible, tu pequeño se desenvuelve a pasos agigantados. No te pierdas ni un solo momento de su desarrollo con este recuento mes a mes;

Primer trimestre

Mes 1:

Lo que al principio fue un blastocito (conjunto de células formadas por la unión entre el óvulo y el espermatozoides (ahora es un embrión con cabeza, tronco, cola, principios de ojos y orejas, y un tubo neural que más tarde se convertirá en el cerebro, sistema nervioso,  columna y médula espinal del feto. Ya cuenta con las células que conformarán su corazón, que mientras se desarrolla el cerebro, se encargarán de distribuir el alimento y el oxígeno, además de controlar los latidos.

Mes 2:

Su esqueleto, que sigue siendo un cartílago blanco, ya no tiene cola, ahora se le denomina feto. Está formando sus sistemas nervioso, circulatorio y digestivo, así como su hígado, corazón, estómago, riñones, intestinos, pulmones, lengua, cuerdas vocales, párpados, nariz y cordón umbilical. Aún no puedes sentir sus pataditas, pero sus extremidades ya tienen mucha movilidad.

Mes 3:

No lo puedes ver en el ultrasonido, pero ya se está chupando el dedo. Sus deditos están creciendo y cuentan con uñas y huelas dactilares, y sus riñones ya tienen la capacidad transformar el líquido amniótico que bebe en orina. Como parte del desarrollo de sus reflejos, tu chiquito rebotará y saltará en las paredes del útero, y por fin podrás escuchar su latido en tu primera ecografía.

Tiene el tamaño de un durazno.

Segundo trimestre

Mes 4:

Su piel está cubierta con lanugo, un vello muy fino que surge como parte de la gestación  para mantenerlo calientito. Cada vez puede hacer más expresiones faciales y se mueve con mayor facilidad. Se le están formando los dientes, el cabello, las cejas, las pestañas, las papilas gustativas y los huesos auditivos. Que no te sorprenda si en la semana 15 presenta hipo, es parte de la maduración de sus pulmones.

Mes 5:

Está completamente envuelto en una especia de grasa llamada vérnix, que humecta y protege la piel, y facilita el paso por el canal vaginal. Sentirás sus patadas por primera vez y conocerás su sexo, si así lo deseas. Ya percibe sonidos, así que háblale con regularidad y ponle música. A partir de la semana 20 crecerá el doble y aumentará 10 veces su peso.

Mes 6:

Sus intestinos están formando heces de color negro compuestas por células muertas y secreciones del estómago e hígado, también conocidas como meconio. El sistema límbico (encargado de las emociones y los sentimientos), así como el cerebro, están desarrollándose rápidamente. Podrá percibir sabores a  través del líquido amniótico y detectar la luz que entra por las paredes del útero.

Tiene el tamaño de una jícama.

Tercer trimestre

Mes 7:

Su órgano más desarrollado es el oído, puede reconocer los sonidos de tu cuerpo, tu voz y el ruido exterior. Si te enfermas constantemente en esta etapa, es porque tu chiquito está succionando tus anticuerpos para construir su sistema inmune. También presenta actividad cerebral y simula los movimientos de respiración para fortalecer sus pulmones. Se pueden escuchar sus latidos con sólo poner el oído cerca del vientre. A final del mes se volteará de cabeza para prepararse para el parto.

Mes 8:

Se desprende del lanugo, porque su cerebro ya tiene la capacidad de regular la temperatura corporal. Es tal el desarrollo mental que presenta, que se cree que ya puede formar su primer recuerdo y que tiene la habilidad de soñar. Ya casi no cabe en tu vientre (seguro sobrepasa los dos kilos), sus uñas están largas y su agarre tiene la suficiente fuerza como para aferrarse a tu dedo o ropa.

Mes 9:

Ronda los 50 centímetros de largo. Sólo es cuestión de tiempo para que coloque su cabeza en el cuello del útero y rompa el saco amniótico. Pero antes de salir, su cuerpo producirá surfactante pulmonar, una sustancia que evita que los bronquios se peguen al respirar por primera vez, y tú le transferirás los anticuerpos necesarios para protegerlo hasta sus primeras vacunas. No te angusties si no nace en la fecha prevista, sólo un porcentaje bajo de niños lo hace.

Tiene el tamaño de una sandía.

MAMÁ, TRIMESTRE A TRIMESTRE

El embarazo será una de las etapas más hermosas de tu vida, pero para ello tu cuerpo necesitará ajustarse a muchos cambios que no siempre serán gratos. Tus hormonas se alborotarán y desencadenarán muchos altibajos emocionales y físicos. Pero no te asustes, no todo sucederá a ti y no todo es malo. El aumento de sangre en tu sistema hará que tu piel se vea radiante y portes el famoso ‘destello del embarazo’, y tu cabello tendrás más volumen y brillo.

Primer trimestre

Con poca o nula panza, empezará a sentir leves cambios en tu organismo. Lo más probable es que los primeros síntomas incluyan náusea, vómito, cansancio extremo, dolores de cabeza intensos y senos adoloridos. No te preocupes, desaparecerán a partir de la cuarta semana de embarazo.

Si la náusea es excesiva, probablemente tengas un cuadro de hiperémesis gravídica, en cuyo caso deberás acudir al médico para que te medique y te hidrate. Si es leve, puedes controlarlo con paletas de limón, galletas saladas y haciendo colaciones entre comidas.

Deja el cigarro y el alcohol, empieza a tomar ácido fólico y cambia tu alimentación por una más saludable.

No te agobies si tu libido disminuye durante estas semanas, es normal y está relacionado con tu malestar general.

Segundo trimestre

Ya pasaste el periodo de riesgo, así que permítete emocionarte y celebra con tu familia la noticia.

Tu cuerpo se está acostumbrando al cambio hormonal, por lo que te sentirás mucho más cómoda y con mayor energía. No cantes victoria, pues es probable que surjan otras molestias, como hemorroides, várices, acné  y retención de líquidos.

Necesitarás ir de compras porque tu panza, ¡ya se nota!, y seguro tus pantalones no te cierran.

Si corres con suerte y tu bebé se encuentra en buena posición, es probable que puedas conocer su género durante tu ultrasonido de rutina.

Tu libido no sólo ha regresado, sino que va en aumento. Así que no tengas miedo y goza de la intimidad en pareja.

Tercer trimestre

Tu panza te resulta incómoda, sobre todo porque tu bebé ya no tiene espacio para moverse y cada vez adquiere más fuerza. De hecho, en las últimas semanas sentirás cómo tu pequeño presiona fuertemente tu vejiga – usa pantiprotectores para retener las gotas de orina que se te escapen tras cualquier esfuerzo.

El vientre se te llenará de estrías y el proceso será incómodo por el ardor y la comezón que traerán; cuídalo con cremas hidratantes especiales para embarazo.

De los senos te escurrirá una especie de pasta amarillenta (cerca del parto se vuelve blancuzca) llamada calostro. Será la primera muestra de producción de leche que dé tu cuerpo y se convertirá en el alimento de tu bebé la primera semana; la leche se hará más líquida con el tiempo.

No te asustes si sientes contracciones esporádicas y leves. Se les conoce como Braxton Hicks e indican que el útero se está preparando para su futura dilatación. Acude al médico si por alguna razón se vuelven más intensas y frecuentes.

ESPECIALISTA

Es una creencia aún vigente decir que sobreviven más los bebés de 7 meses que los de  8 meses. Pero lo cierto es que los pequeños de 8 meses tienen tasas de mortalidad menores, debido a la mejor madurez pulmonar, el mayor peso, así como una menor susceptibilidad a infecciones, entre otras. Con los recursos de asistencia actuales para la atención de recién nacidos prematuros se obtiene mayor sobrevida, cuanto mayor sea la edad gestacional