La colposcopía y sus beneficios

 

COLPOSCOPIADR.DIEGOARMANDOCAMACHORAMIREZToda la población debe conocer este estudio, sus indicaciones y sus características, e integrarlo naturalmente como parte del día a día del control ginecológico.

Desde hace muchos años se conoce el origen del cáncer de cuello uterino. Se conoce la causa, los factores de riesgo y sus etapas evolutivas. Estos conocimientos han permitido crear estudios que lo diagnostican precozmente así como diagnosticar las etapas previas al cáncer, altamente curables.
Es importante que toda la población conozca estos estudios, sus indicaciones y sus características, que los integren naturalmente y los acepten, así, como parte del día a día del control ginecológico de cada mujer.

El cáncer de cuello de útero es una enfermedad maligna que afecta a mujeres próximas a los 45 años, pero puede ocurrir en más jóvenes y en mujeres mayores. Interviene en su formación el virus llamado Papiloma Virus Humano (HPV), que se adquiere más frecuentemente por vía genital durante las relaciones sexuales. Favorecido por diferentes factores algunos vinculados al propio virus y otros vinculados a la mujer: tabaquismo, otras infecciones, inmunodepresión, el virus puede entrar a las células del cuello del útero y alterarlas. Luego de un tiempo prologado (10 a 20 años aproximadamente) que es variable dependiendo del tipo de virus (alto riesgo oncogénico), de la lesión que produjo y de las características del huésped (mujer) puede aparecer un Cáncer.

Las alteraciones visibles y detectables por las pacientes de la presencia de este virus son las verrugas genitales o condilomas acuminados, expresión de la enfermedad que no es constante. Otras manifestaciones de la presencia de este virus son lesiones denominadas pre-malignas, que son las precursoras del cáncer. Estas lesiones son más frecuentes en el cuello del útero pero otros sectores del aparato genital también puede afectarse como: vagina, vulva, periné y región anal.
Tanto las lesiones premalignas como el cáncer en sus primeras etapas son asintomáticos por lo que para su diagnóstico se requiere del examen físico genital y de estudios complementarios.

¿Con que estudios contamos para al diagnóstico de lesiones premalignas o de cáncer precoz?

El primer estudio a realizar como búsqueda de lesiones en todas las mujeres, principalmente en aquellas sexualmente activas, es la Colpocitología Oncológica o Papanicolaou. El Papanicolaou es un estudio sencillo que analiza las células del cuello del útero al microscopio. Es una aproximación a lo que está ocurriendo en el cuello del útero y nos indica si debemos realizar más análisis. Ante un resultado alterado de Papanicolaou el siguiente paso a seguir es la realización de una Colposcopía.

¿Qué es la colposcopía?

La colposcopía constituye un método de gran utilidad para el estudio de las anormalidades del tracto genital inferior. Permite: diagnosticar cualquier lesión maligna o premaligna, localizarla, valorar su tamaño y extensión. También permite estudiar enfermedades genitales benignas: infecciosas, alteraciones de la piel, inmunológicas.
Para realizar la colposcopía se utiliza un colposcopio que consiste en un microscopio de gran aumento junto a una fuente de luz potente, que a su vez está provisto de diferentes aumentos y filtros para resaltar una u otra imagen según sea necesario.

La colposcopía es solicitada por el médico según: resultado del Papanicolaou, hallazgos del examen físico o antecedentes de la paciente. Habitualmente la colposcopía no se realiza con la misma frecuencia que el Papanicolaou sin embargo es recomendable realizarse la misma de manera esporádica, aún en mujeres sanas, en un período de tiempo entre una y otra que se establece en conjunto con el médico. Las indicaciones habituales de colposcopía se resumen a continuación.

Indicaciones más frecuentes de colposcopía:

– Papanicolaou patológicos (H-SIL, L-SIL, ASCUS, ASC-H, Disqueratosis, etc.).
– Lesiones visibles al examen físico.
– Verrugas genitales.
– Verrugas genitales en la pareja.
– Dolor y/o sangrado con las relaciones sexuales sin otra explicación.
– Seguimiento y control de lesiones leves.
– Seguimiento y control de pacientes tratadas por lesiones severas.
– Control.

Para que la colposcopía pueda realizarse de manera satisfactoria y de resultados adecuados a la situación de la paciente, se recomiendan ciertas condiciones para realizarla. Las condiciones ideales se detallan en las siguientes líneas.

Condiciones ideales para realizarse la colposcopía.
– no tener infección genital.
– no haber mantenido relaciones sexuales 48hrs previas.
– no usar óvulos los días previos.
– no realizarse estudios invasivos por vía vaginal los días previos (ej. Histeroscopía).
– contar con el resultado de papanicolau previamente a la consulta (de ser posible).

¿Cómo se realiza una colposcopía?

La colposcopía se realiza en consultorio, no requiere anestesia general ni local. No duele, la molestia mayor puede ser la colocación del espéculo que se utiliza para exponer el cuello del útero al colposcopio.COLPOSCOPIA.DR.DIEGOARMANDOCAMACHORAMIREZ

Una vez expuesto el cuello del útero se lo mira a través del microscopio (que está por afuera de los genitales, a unos 25cm.) y se lo tiñe con una sustancia llamada ácido acético (vinagre) con un hisopo. El ácido acético tiene la propiedad de realzar lesiones premalignas o malignas. Luego se tiñe con una sustancia llamada lugol que tiene la propiedad de teñir de marrón el cuello normal, por lo que si una parte no se tiñe puede ser sospechosa. Es importante resaltar que ambas sustancias se disuelven rápidamente, no se absorben y no dan alteraciones.

Dependiendo de la forma en que se tiñó el cuello del útero, en el sector que se encuentra la lesión, el tamaño y la característica de la misma puede ser necesaria la toma de una muestra de tejido para estudio, biopsia, mediante el uso de una pinza. Esta muestra de tejido se envía a laboratorio para analizarla y así establecer el diagnóstico definitivo de la lesión encontrada.

Al terminar la valoración del cuello del útero al retirar el espéculo se va observando la vagina con el colposcopio. Lo mismo se hace con la vulva. De evidenciarse lesiones a ese nivel se describen y de ser necesario se pueden tomar biopsias para definir los hallazgos.

Si se realizó la biopsia se espera el resultado para determinar los pasos a seguir. Si no fue necesaria la biopsia se realizarán controles con colposcopía según los hallazgos y los antecedentes de la paciente. Puede que no sean necesarios controles colposcópicos frecuentes hasta necesitar controles colposcópicos cada 3 meses.

Es importante mencionar lo que ocurre durante el embarazo. Durante el embarazo se puede realizar la colposcopía, y de ser necesario, realizar biopsias. Es un estudio que no tiene riesgos para el curso del embarazo dado que no se valoran los sectores superiores del útero, en donde se alberga al bebe. Se puede realizar a cualquier altura del embarazo. De encontrar lesiones el control y tratamiento de las mismas dependerá de la gravedad de la lesión y el tiempo que va de embarazo.

Conclusiones:

La colposcopía es un estudio que, junto al examen físico y al papanicolaou, completa la valoración del cuello del útero y del resto del aparato genital. La colposcopía localiza lesiones, valora su gravedad, permite tomar muestras dirigidas, confirmar o descartar alteraciones. Realizada con la indicación adecuada y en buenas condiciones podemos avanzar en el diagnóstico de las lesiones premalignas y malignas del cuello del útero y así establecer un tratamiento oportuno con altas chances de curación.

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