Trabajo

Tu vida laboral no tendrá que cambiar, a menos que implique demasiado esfuerzo o contacto con sustancias tóxicas. La clave está en tener el balance adecuado entre actividad y descanso.

¿QUÉ ESPERAR?

En el primer y tercer trimestre es probable que presentes fatiga, incomodidad y dispersión; en el segundo, tendrás mucha energía y podrás concentrarte sin problemas.

Ten a la mano bolsas de plástico, toallas húmedas y enjuague bucal, y localiza el baño más cercano a tu escritorio, pues las náuseas son muy comunes. Puedes preguntarle a tu ginecólogo qué medicamento puedes tomar para contrarrestar la sensación.

Si aún no quieres anunciar tu embarazo a toda la oficina, comunícaselo a tu asistente o colega para que te apoye y se dividan las tareas, así pasarás el mayor tiempo sentada.

¿CUÁNDO PARAR?

Date un día de descanso de vez en cuando para recuperar energías y contrarrestar el estrés laboral, sobre todo al final del segundo trimestre y durante el tercero.

Si puedes empezar tu licencia de maternidad una o dos semanas antes, mejor; así tendrás tiempo para descansar, prepararte y consentirte antes de que tu vida cambie. Toma tus precauciones y no cargues cosas pesadas, ni te mantengas de pie por mucho tiempo o trabajes horas extras, pues podrías presentar parto prematuro y complicaciones, como preeclampsia.

No trabajes si:

  • Tienes historial o riesgo de pérdidas.
  • Tu embarazo es gemelar o múltiple.
  • La presión arterial e te eleva a 160/110 mmHg, o más.
  • El bebé presenta retraso en su crecimiento.

Ten estrategias para relajarte, porque la presión arterial puede poner en peligro a tu bebé y a ti.

TIPS DE SUPERVIVENCIA

No olvides que siempre debes poner tu bienestar por encima de lo laboral. Aquí algunos consejos:

Estírate: Por cada dos horas que lleves sentada, párate 10 minutos y camina. Esto hará que los fluidos que se acumulan en tus pies y piernas regresen al resto del cuerpo.

De la moda, lo que te acomoda:

Olvídate de la ropa entallada y busca zapatos cómodos y sin tacón. También ponte medias de maternidad para evitar que se te hinchen las piernas u aparezcan las venas varicosas.

Hidrátate:

Toma por lo menos ocho vasos de agua al día y ve al baño constantemente. Esto también te forzará a pararte de tu escritorio.

Aliméntate sanamente:

Haz cinco comidas al día, tres abundantes (desayuno, comida y cena) dos colaciones nutritivas (galletas saladas con queso y jamón); con ello evitarás que se te baje el azúcar y aliviarás las náuseas.

Combate la fatiga:

Si se te cierran los ojos, acorta tu horario de comida 15 minutos y utilízalos para tomar una siesta.

Reduce el estrés:

Ten estrategias para relajarte, porque la presión arterial alta puede poner en peligro a tu bebé y a ti. Calendariza tus tareas para que tengas minutos libres para platicar, tomarte un café o caminar.

Remodela tu oficina:

A medida que crezca tu panza, necesitarás un mobiliario más ergonómico, como una silla que te brinde un buen soporte lumbar o un tapete para mouse en el que puedas apoyar tu muñeca – la retención de líquidos incrementará el riesgo de desarrollar el síndrome del túnel carpiano, una inflamación del nervio que corre del antebrazo a la mano.

 Acepta ayuda:

Si tus colegas quieren ser serviciales, déjate consentir y siéntate afortunada de estar en un ambiente laboral así. No pretendas que nada ha cambiado, porque con el paso de las semanas verás que sí.

LICENCIA DE MATERNIDAD

De acuerdo con el artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo, tienes derecho a descansar seis semanas antes y seis semanas después del parto, recibiendo tu sueldo íntegro. Si no estás preparada para regresar, se te puede extender una prórroga (no mayor a 60 días) con 50% de tu salario. No podrás sustituirte mientras estas fuera, así que no te agobies por perder tu trabajo y goza tu permiso.

ESPECIALISTA

Se recomienda que una mujer que dio a luz espere alrededor de un mes y medio para regresar a trabajar, porque es muy importante que los primeros días o semanas tenga contacto con el bebé y se acostumbre  a la lactancia. Además, tiene que organizar su vida familiar para ver cómo se desenvolverá en su nuevo rol.